miércoles, 30 de abril de 2008

"Kirchner no leyó a Marx", (por ahí sí a Maquiavelo)

Interesante columna de Silvia Mercado en lapoliticaonline.com.ar.

Es como para recordar viejas lecturas y estudios sobre Marx y tratar de entender al menos una parte de los pensamientos que van y vienen en la cabeza del Néstor I, esposo de la reina Cristina del Calafate, ambos miembros de la casa Rosada.

(click sobre la imagen para ir a la columna)

lunes, 28 de abril de 2008

Análisis de la fecha (política): Macri y los costos del no-partido, Clarín y el favorcito a Cristina


Son tiempos difíciles para el grupo Clarín; pero también para Mauricio.

Veamos:

Fue difícil lograr que el gobierno del ex presidente Kirchner le firmara a Clarín una resolución permitiendo la fusión entre Multicanal y Cablevisión.

Tantos años de acompañamiento a la gestión K, con renovación de licencias de TV y todo como devolución de favores, tuvo su fruto.

Pero luego vino el conflicto por el campo, en el que la "inocencia" de los móviles en vivo reprodujo el discurso ruralista que tanto irritó a los muchachos K.

Y todo se complicó.

Ahora, vienen nuevas nubes; y otras están en el mismo lugar cada vez más grandes y oscuras.

Sucede que, la que va en aumento también, es la polémica por el triple-play.

Esto de poder ofrecer telefonía, televisión e internet por el mismo cable se transformó en parte de la encrucijada de Clarín; y es el desafío por encarar para otros monstruos mediáticos como Telefónica y el grupo del mexicano Slim.

Y encima, Macri evalúa qué hacer con los postes y los cables de Multicanal-Cablevisión que zurcan el cielo porteño.

Dice hoy Crítica (click acá para ir a la nota) que Mauricio debe decidir si obliga al grupo a gastar centenares de millones de pesos para mandar bajo tierra todo es cablerío.

¿Se animará a tanto?

Vamos con un pequeño análisis.

Ya dijimos en post anteriores que el gran problema de Macri es su carencia casi total de estructura partidaria.

Mejor dicho: su principal problema es que no le interesa tener dicha estructura.

Esto lo saben bien quienes lo acompañan y dan sustento político desde espacios como la Cámara de Diputados de la Nación y la Legislatura porteña.

A Macri le falta contar con seguidores movilizados y desparramados por todo el país, capaces de llevar su discurso, su pensamiento y sus propuestas a posibles futuros seguidores.

¿De qué manera llega Mauricio a su eventual electorado? A través de los medios, escencialmente.

Es por ello que el desafío de Macri, a esta hora, es medir las consecuencias de ir por el multimediático grupo Clarín que tanto aire le da a él y a sus espadachines.

Avanzar sobre ese pulpo de medios implicará perder escena, la que tendrá que recuperar buscando aire en otros medios.

Este verdadero trasbordo mediático es riesgoso, no caben dudas.

Pero si se piensa estratégicamente, a Macri la jugada le puede resultar exitosa, incluso por el beneficio que puede representar para la propia Cristina.

Si la Ciudad acorrala a Clarín y le restringe el monopolio en el ámbito porteño se habrá licuado un porcentaje muy importante de la hegemonía mediática del multimedios.

Y para el gobierno nacional, habrá sido un buen ingrediente para el cóctel que le está preparando al grupo, que incluye nueva ley de radiodifusión, triple play y nuevos medios "amigos" que nivelen los desequilibrios mediáticos actuales, según se ve desde la Rosada.

sábado, 26 de abril de 2008

Seis días

Sólo faltan 6 días para que venza la tregua del campo.


Fue un impasse de 30 días tras las 21 jornadas de lock-out patronal que bloqueó las rutas y provocó un serio desabastecimiento de alimentos.

Según la consultora Equis la jugada terminó pegando donde más le duele a los sectores medios y medios-bajos: en el bolsillo.

Si bien hubo perdedores, ¿quién ganó?

En cuestión de gestos políticos y percepción social del conflicto, los barones del campo argentino lograron buenos réditos.
  • Primero: lograron el tan reclamado diálogo con el gobierno (que este no quería ni buscó antes de aumentar las retenciones) para discutir la política agropecuaria, sector por sector.
  • Segundo: los dirigentes del campo se instalaron en los medios como oposición válida al gobierno, mientras la oposición político-partidaria siguió y sigue corriendo atrás de todo sector que decida plantarle bandera a los Kirchner.
  • Tercero: los máximos dirigentes rurales lograron estar en la Casa Rosada como invitados para presenciar la asunción del nuevo ministro de Economía (Carlos Fernández) quien asumió en lugar del funcionario que terminó pagando los platos rotos del conflicto campero: Martín Lousteau.
No quedan dudas de que, hasta el momentos, el campo lleva las de ganar; al menos logró algo que no era fácil en tiempo de Néstor: marcar el rumbo de la agenda pública.

Sólo falta saber qué va a pasar en los seis días que restan hasta el viernes 2 de mayo cuando llegue a su fin la tregua de los señores de la tierra.

Arriesgar semejante capital político acumulado en estos días con la vuelta a los cortes y el desabastecimiento de alimentos sería una jugada que ahogue todo lo logrado hasta ahora.

Haber logrado que el kirchnerismo pongan una rodilla en tierra no es tarea fácil.
Retomando un concepto que ya utilicé, es tiempo de que los dirigentes del campo asuman que su reclamo debe cristalizarse dentro de una estructura político-partidaria.

Es lo que nos permite la democracia como juego: que haya rivalidad con reglas claras.

Porque si en vez de un enfrentamiento de ese tipo, sostenemos una pelea de corporaciones (a saber, la política, por un lado y la agropecuaria, por el otro) las armas que se utilicen estarán reñidas de tipo de prácticas previsibles y válidas como las que permite un régimen de gobierno como el que todavía tenemos.

lunes, 21 de abril de 2008

¡Piedra libre al gobierno!

¡Cómo me cuesta hacerle entender a más de uno que los focos de incendio en el Delta no los prendió el gobierno!

Les digo: "en todo caso habrán sido los dueños y arrendatarios de esas tierras que queman para lograr pasto nuevo y luego vendrá la desidia de las provincias y la Nación que actuaron tarde".

Pero es imposible; cada vez me resulta más difícil defender lo que para muchos es indefendible.

Cada vez son más los convencidos de que el gobierno está detrás de cada episodio extraño que toma estado público.

El más reciente (dejando de lado el humo) es el del fenómeno de la inflación.

Ningunearlo recurrentemente no hizo más que alentar la sospecha sobre el gobierno.

Este doblez se está pagando caro.

Con el humo, surgen nuevas y fuertes dudas sobre la gestión de Cristina.

Se va construyendo un consenso para configurar una creencia social de que el gobierno manipula en las sombras.

El consenso es ni más ni menos que mucha gente que piensa en el mismo sentido sobre un hecho o una idea determinada.

Según el diccionario de Sociología del Luciano Gallino, tres son los modos mediante los cuales se desenvuelve el consenso.
  • Por vía artificial, actuando sobre nuevos miembros de la sociedad, mediante el control de la socialización.

  • por vía artificial, actuando sobre los miembros adultos de la sociedad, mediante el adoctrinamientos, la movilización ideológica, el empleo sistemático de los medios de comunicación de masa, la represión política y cultural de la disensión, el estímulo de la necesidad de conformidad.

  • por vía natural, con el desarrollo autónomo y la difusión espontánea de una cultura y en primer lugar de una moral.

Si un gobierno va tejiendo una moral política atada a medidas de superficie y engaños subterráneos, tendrá que ser demasiado hábil como para no ser advertido en su doble moral.

Si las maniobras son desplegadas con impericia política, se cae en la evidencia; si no hay preocupación por solapar esta trascendencia duplicada, socialmente se advertirá el doble juego paralelo del ejercicio del poder.

De este modo, esta moral política socialmente aceptada puede transformarse en doble moral social y, de este modo, todo lo que a gestión de gobierno refiera será percibido desde este plano de la ambivalencia.

Repito: Se puede ser ambiguo en la administración de un Estado como se lo puede ser en la vida cotidiana; la cuestión es saberse en este doble juego y medir la conveniencia de su trascendencia.

domingo, 20 de abril de 2008

TT (Todos Tarde)

Ante algunos comentarios reprochándome mi supuesta condición de crítico porque sí ante "la crisis de los pastos quemados", digo:

  • Es cierto que el gobierno nacional no es el único responsable del fuego en el Delta.
  • Los estados provinciales (especialmente de Buenos Aires y Entre Ríos y en segundo lugar Santa Fe), durmieron la siesta ante los primeros focos de incendio.
  • Durante los primeros días del humo, los medios de comunicación no terminaron de tomar noción del fenómeno.
  • Cristina, yendo al lugar de coordinación del combate de las llamas, hizo "la gran Bush" como lo hizo el presidente estadounidense cada vez que viajó a visitar a las tropas johnnies desplegadas en Afganistan e Irak.
  • Nosotros, los ciudadanos, también tomamos conciencia tardía del fenómeno de humo: será por culpa de los medios o de los gobiernos, o por responsabilidades múltiples.
Para concluir los invito a dar un paseo por el sitio del Plan Nacional del Manejo del Fuego (PNMF) que depende de la Secretaría de Medio Ambiente (click sobre el vínculo).

Se van a encontrar con una lista de vínculos sobre el origen, estructura y funcionamiento de esta oficina que tiene como misión luchar contra el fuego en todo el pais.

Si ingresan en Niveles de Actuación empezarán a entender por qué las responsabilidades son múltiples en el caso del fuego y el humo que todavía se producen en el Delta (lean detenidamente el nivel tercero).





Por último, un comentario político.

La Secretaría de Medio Ambiente es un organismo que depende de Alberto Fernández, desde que absorbió esa dependencia en junio de 2006 (click acá para ir a la nota de archivo).

Seguramente aparecerán algunas lecturas que anoten el conflicto del humo en la interna del gobierno; y tendrán algunos argumentos válidos como para hacer esa asociación.

Ya dije que en el tema hay responsabilidades del PNMF.

También es cierto que, nuevamente como sucedió con las retenciones, el gobierno de Cristina vuelve a quedar rezagado en cuestiones de gestión.

Por esta falta de reacción política, muchos volverán a mirar de reojo a Alberto Fernández.

Y, la verdad, alguna razón tienen si, encima, lo ponen nuevamente en el debate sobre si debe renunciar o no.

sábado, 19 de abril de 2008

Tarde, tarde, tarde... muy tarde

Todos llegaron tarde para apagar o para hablar del fuego de los pastizales del Delta.

Ante todo, el que llegó tarde fue el gobierno nacional.

Hoy es ligero decir que apagar cerca de 500 focos es imposible.

Más bien hubiese sido prudente y previsor haber combatido las primeras llamas, hace dos semanas.


Pero además, también llegaron tarde los medios.

¿Después de cuántos días empezaron a aparecer las imagenes de los pastizales en llamas?

(Click sobre las imagenes para abrir los sitios)


viernes, 18 de abril de 2008

Hay humo en tu gestión


Che, que bueno que se están quemando pastizales.

Mirá si se hubiesen quemado bosques enteros. ¿Tendríamos que haber comprado carne como para hacer asado para 50.000 personas?

Algo no anda bien.

Encima el humo hace carne en el tole-tole entre el gobierno y el campo.

¿Quién fue el pirómano que prendió fuego los pastos?

¿Habrá sido algún dirigente ruralista?

¿O habrá sido Alberto Fernández?

Tal vez fue Lousteau, que debe andar con un bidón de kerosene y una cajita de fósforos.

Lo voy a tratar de ampliar más adelante pero, si al gobierno le empiezan a achacar hasta la autoría de la quema de pastizales, ¿habrá empezado ese lagro e inefable camino del descrédito político que todo gobierno argentino sufre en sus segundas partes?

domingo, 13 de abril de 2008

Lo que queremos ser y lo que ya no queremos ser



El enfrentamiento entre gobierno y campo y, posteriormente, entre señoras de Barrio Norte y piqueteros de D´Elía no hizo más que potenciar viejos antagonismos argentinos surgidos con el ascenso social de los sectores pobres.

Concretamente, fue el peronismo que en la década de 1940 se atrevió a darle un nivel de vida de clase media a sectores, hasta ese momento, absolutamente relegados y no sólo económicamente.

El gobierno de Cristina se fastidió y acusó a los medios (sobre todo a la televisión) por haber referenciado a los caceroleros de la zona norte de la ciudad como "la gente" y por haber definido a los morochos y desgarbados de Luisito como "los piqueteros".

¿Fue un acto de discriminación?

Juguemos.

Si yo fuese uno de las tantas personas piqueteras (así dicho como para que nadie se sienta discriminado), ¿qué pensaría de las señoras que marcharon en apoyo al paro del campo, cacerola en mano?

  • que es una vieja oligarca

  • que tiene varias mucamas, todas mal pagas y en negro.

  • que no trabaja; la mantiene su marido, un poderoso empresario de curriculum dudoso.

  • que el marido es un empresario que negrea personal.

  • que su marido, en vez de invertir sus ganancias en la empresa, juega a la ruleta financiera en una mesa de dinero.

  • que sus hijos estudian en universidades privadas caras y que se preparan para ser, el día de mañana, grandes garcas empresarios.

  • que vota por candidatos de la derecha, si hay, y que, aunque no lo reconoce, no dudaría en ir a golpear los cuarteles si la dictadura de los pobres avanza sobre sobre su nivel de vida.

Ahora, si fuese una de esas señoras bien de Barrio Norte, ¿qué pensaría de los que marcharon junto a D´Elía?

  • que son unos negros sucios.

  • que son vagos; no les gusta laburar.

  • que son ignorantes, no les gusta estudiar.

  • que mucho son potenciales chorros; no salen a robar porque, por ahora, los mantiene el gobierno.

  • que sus hijos son una amenaza para la sociedad; pueden ser los delincuentes del futuro.

  • que votan a los candidatos que le hacen la vida fácil; les dan planes sociales para que no hagan nada, salvo ir a las marchas.

¿Y qué queda en el medio de estas miradas estereotipada? La clase media.

Muy bien, pero, ¿quién es hoy un clase media?

O mejor dicho, ¿quién quiere ser hoy clase media?

Creo que algo está cambiando en esta Argentina de kirchnerato, de consumismo exacerbado y de política de políticos.

Lo que conocimos como sectores medios en nuestro país ya no es lo que era.

Aquel inmigrante europeo que se vino para hacer la América ocupó ese rol socialmente tan reconocido duranta décadas, pero sus herederos fueron por otro lugar social.

Pero no solo ese inmigrante se hizo de la clase media, sino también el obrero que encontró trabajo e indentidad social reconocida al calor del peronismo.

Si, tanto unos como otros, fuimos y todavía somos de la clase media, ahora queremos ser de la clase media alta, con deudas, quilombos de laburo, pero con casa en un country y un cero kilómetro.

Si fuimos y somos ricos no queremos dejar de serlo, y no sucumbir en manos de esas capas sociales tan bajas, oscuras, olorosas y malvestidas que, encima, se creen dueñas de una Argentina que no hicieron.

Y si fuimos y somos pobres, ahora queremos ocupar ese lugar de la clase media que nuestros padres ni siquiera soñaron alcanzar.

Eso se llama movilidad social y no pienso hablar de este fenómeno porque ya lo hicieron tipos que saben (Pareto, Gini, Sorikin, etc.)

Pero créanme que lo que vivimos es parte de un estado de revoltijo social en una pelea que va mucho más allá del dinero.

sábado, 12 de abril de 2008

Inflación 2008: ¡¡¡De Terror!!!


Nuevos números aporta Artemio en su blog sobre la inflación de este año.

Ahora, ya podemos hablar del primer trimestre de 2008.

Está como para comprar pochoclo (o palomitas de maíz) y no perderse como seguirá la película.



viernes, 11 de abril de 2008

Jugar con fuego

Y bueno, Paolo, que le vamos a hacer.
Vivir de la teta del Estado tiene sus riesgos.
Sobre todo cuando se hacen negocios con monos con navaja como Chávez.
El bolivariano te quitó Sidor y a llorarle a Cristina; o a Néstor.

jueves, 10 de abril de 2008

Pierini no quiere a la Federal, ¡ni en figuritas!


Hace unos días entrevisté a la Defensora del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, la doctora Alicia Pierini.

Esperaba una postura más crítica hacia Macri; pero prefirió la cautela teniendo en cuenta que la gestión Pro acaba de cumplir 100 días de gobierno.

Con la que no tuvo piedad es con la Policía Federal.

La entrevista la hicimos para diarioymedio.com.ar
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¿Qué opina del gobierno de Macri?
La gente eligió una propuesta de gestión, no ideológica. Esto marca una diferencia en cuanto a dónde se posiciona uno frente a un gobierno que nos resulta como desconocido. Es gente que no conocemos en su mayoría. Los gobiernos desde De la Rua hasta Telerman tuvieron una política de reparto de cargos entre los hombres de su propia fuerza y entre los de otras fuerzas aliadas. Se loteó la administración. Todo el mundo tuvo algún espacio de participación. Con Macri, entra un nuevo equipo y todos los que estaban van quedando afuera o en terceras líneas. Esto es importante para evaluar la nueva gestión.

¿Las prioridades del gobierno de Macri coinciden con las de la Defensoría?
Algunas sí. Por ejemplo el ordenamiento del sistema administrativo. Los gobiernos anteriores tuvieron buenas intensiones pero quedaron enredados en la propia maraña administrativa que les impidió gestionar como ahora le sucede a Macri. Pero el actual jefe de gobierno heredó esa maraña y habrá que ver cómo la resuelve.

¿Fue prioritario no renovar los contratos de 2.400 agentes de la ciudad e intervenir la obra social?
La sociedad necesita una transformación en el sistema administrativo. La metodología que se utilizó (por parte del gobierno porteño) es cuestionable. No fue la mejor manera, aunque sí el objetivo. Sin una transformación del sistema administrativo no se puede gobernar esta ciudad de Buenos Aires.

¿Cómo se estructura el presupuesto de la ciudad con la nueva Policía?
Macri tiene que reasignar gente y recursos. La ciudad le paga a la Policía Federal todo tipo de servicios desde tiempo inmemorial, como ser adicionales, patrulleros, armamento, etc. Es una reasignación de partidas presupuestarias.

¿Ve necesario traspasar facultades de la Policía Federal a la ciudad?
El traspaso no lo vemos necesario, pero una Policía propia sí nos parece un hecho necesario. No queremos el traspaso porque nos van a dar una fuerza muy cuestionada y denunciada, pero nunca investigada. La gente denuncia a la Federal por maltratos en las comisarías. Es un hecho de hace muchos años en comisarías como las del sur de la ciudad. Hasta ahora no se hizo nada. Por otra parte, hay que regular el tránsito de la ciudad. Pero el 80 por ciento de las actas contravencionales que hace la policía están mal hechas, no sirven para nada. Por ejemplo, en un juzgado hay un expediente de una empresa de colectivos con 26 infracciones, muchas graves, pero solo una se pudo ejecutar porque todas las demás estaban mal realizadas.

¿Qué es lo más reclama la gente ante la Defensoría?
La mayor cantidad de reclamos es por salud, consumo, sobre todo las telefónicas. Después están los reclamos endémicos como villas o subsidios.

¿Cómo se lleva la Defensoría con el poder político?
Nos llevamos muy bien porque somos muy técnicos. Somos como un laboratorio cuando se relaciona con un médico.

¿Cambió algo la ciudad desde la tragedia de Cromañón?
La ciudad está mejor preparada y los funcionarios están más cuidadosos con las alertas. Ahora nos escuchan y se preocupan. Hay mucho temor.

¿Qué cree que tendría que cambiar o mejorar en la Ciudad?
Todavía no se puede pretender cambios sustanciales. Pero la Ciudad tiene que cambiar los contratos de concesión de limpieza. Falta higiene, faltan contenedores. Y después hay que solucionar los problemas infraestructurales en hospitales, escuelas, etc. Por otra parte, el transporte no lo controla la ciudad pero tendría que sentarse con las autoridades nacionales para discutir cuestiones técnicas, más allá de las políticas, porque el tránsito es un desastre.

¿No es contradictorio que la ciudad y la Nación tengan su Defensor del Pueblo y que la provincia de Buenos Aires no lo posea? ¿Serviría que exista esa figura en la provincia para trabajar en conjunto con la ciudad?
Este año la provincia va a tener su propio defensor del pueblo. Sería una solución para la gente.

¿La avenida General Paz es un límite válido para solucionar las distintas problemáticas de Capital y el Conurbano?
La General Paz es un límite que molesta; un límite real sería la ruta 6. Hay que aprender a manejarse con políticas multijurisdiccionales. Es una cuestión de técnica de gestión pensando en la gente. Ahora, si la gestión piensa sólo en política, no habrá solución.

¿Nos parecemos a alguna ciudad latinoamericana?
En algunos aspectos al distrito Federal de México.

¿Hay alguna ciudad que sirva como ejemplo de soluciones para Buenos Aires?
Yo miro con atención los procesos de Barcelona y Madrid. Sobre todo en construcción democrática.

¿Son el modelo a seguir?
No se pueden trasladar situaciones, pero hay muchas cosas que sirven. España creció en base al turismo y Buenos Aires no tiene soja. Tiene que aprovechar al turista, como hoy se está haciendo, pero todavía más. La Ciudad tiene que realizar más congresos internacionales. El congreso de dermatología de año pasado trajo a la ciudad a 20.000 personas.

lunes, 7 de abril de 2008

Lo dice Artemio: en lo que va de 2008, la suba de alimentos ya fue del ¡30 por ciento!

Este es el post de Artemio López sobre el seguimiento de precios que Equis viene haciendo desde el año pasado.

Los números son más que elocuentes y demuestran que, más allá de la telenovela con el campo, algo se le está desbordando al gobierno de CFK.
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alimentos, salarios y pobreza... lo que viene

El gráfico que abre el post (click para agrandar) muestra la evolución de la Canasta Básica Alimentaria medida por Consultora Equis durante 39 semanas consecutivas, desde el 3 de julio de 2007. Como se observa, la tendencia de precios es creciente y ya en el primer trimestre de 2008, la CBA acumula un 30% de aumento sólo en 90 días.

Este inédito crecimiento de los alimentos básicos, potenciado concientemente por el desbastecimiento inducido por el lock out de los productores agropecuarios, plantea la necesidad impostergable de revisar el 19,5% que con la suma de adicionales supuso un 23% de aumento salarial promedio convalidado a inicios de año por la CGT y el Gobierno Nacional.

Esta claro que, para junio de 2008, ese aumento debiera al menos duplicarse para sostener en parte el ritmo de aumentos de la CBA, que es el componente fundamental de la mayoría de los hogares con jefes bajo relación de dependencia que ya destinan en promedio - a precios actuales - casi el 50% de su presupuesto al rubro alimentos y bebidas. La estrechez de ingresos en el universo representado por la CGT es notoria.

Como ya vimos en otro post el 30% de los trabajadores formales-privados reciben salarios inferiores al valor de la línea de la pobreza oficial para un hogar tipo y otro 40% no llega a duplicarla.

En este contexto de penuria salarial, el notable corrimiento en el valor de la línea de pobreza que supone este aumento de CBA del orden del 30% trimestral hará que a mediados de año, el 50% de los trabajadores asalariados privados-formales reciban salarios por debajo del umbral de pobreza para un hogar de cuatro miembros, configurándose entonces una situación social explosiva.

Así las cosas si esta reactualización no se hiciera, es esperable además de un fuerte aumento de la conflictividad social , en términos socioeconómicos una suba notable de la pobreza por ingresos hacia la segunda mitad de 2008, en proporciones que no se pueden establecer con fehaciencia hasta tener el dato de la evolución de ingresos de los hogares.

En principio por cada punto de aumento en el IPC o 5 puntos de suba de la CBA, se agregan hoy 150.000 personas pobres adicionales a los existentes y del stock de pobres anteriores una proporción cae a la indigencia que representa normalmente el 40% del total del universo de población bajo el umbral de la pobreza. Todo este mecanismo de deterioro socioeconómico corre bajo la hipótesis de ingresos constantes.

Cristina a la gorra


¡Qué linda la presidenta!

Tan francesa y más que las propias francesas.

Le vamos a recomendar a Carla Bruni, cuando nos visite, que se ponga bombacha gaucha, gorra y pañuelo al cuello.
O que se vista de chinita.

domingo, 6 de abril de 2008

Mi amigo, los Kirchner, los medios y el Observatorio

Este mail me lo mandó un amigo que anda realmente preocupado por la calidad de la libertad de prensa en nuestro país.

Lo entiendo.

A veces, por verla de adentro, la historia no puede apreciarse en toda su dimensión.

Por eso valen tanto los amigos; sobre todo los que piensan.
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Querido Diego:

Ando preocupado por lo que nos está pasando a los argentinos. Es que cerrado mediáticamente el conflicto entre el gobierno y el campo, se abre un espacio obligadamente interesante para el debate sobre el rol de los medios de comunicación, las noticias, el poder político y los negocios. Todos estos condimentos van salpimentando la realidad argentina. La nota de hoy de Lanata en Crítica no hace más que reflejar parte de la historia en cuestión. Pero, justamente, es un parte, no toda.

El entrecruce de intereses hace que medios y gobierno nunca se lleven bien; bah, siempre y cuando haya reparto de negocios. Billetera en mano, cualquier gobierno de turno puede lograr una pax adecuada; y los Kirchner lo hicieron. No es nuevo que un grupo periodístico puje por más beneficios y privilegios; pero cualquier otro grupo económico haría y hace lo mismo. Pero a la hora de los momentos políticamente críticos, los pactos preexistentes deben dar su resultado.

Ante el conflicto con el campo, el gobierno de CFK se vio ante la realidad de los medios "rebeldizados" dándole aire, micrófono y participación a los productores rurales. ¡Traicioneros, Malagradecidos!, habrán gritado en Balcarce 50.¿Y por qué habrá sido tanta calentura? Bueno, está claro que los K fueron muy atentos con los medios de comunicación.

Prorrogaron licencias para la explotación de señales de radio y televisión, condonaron deudas y permitieron fusiones empresariales-mediáticas que avanzan sobre la pluralidad de los medios. En términos K, fueron demasiadas concesiones como para, encima, tener que presenciar el acto de "libre expresión" que significó ver a tanto productor agropecuario gritando y hasta puteando a la presidenta.

Muchos ven a los Kirchner como potenciales Cháves a la hora de fustigar a la prensa opositora. Pero recuerden de don Hugo no renovó licencias a los canales que consideraba enemigos, teniendo en cuenta que las licencias no son de las empresas de medios, sino que son administradas por los Estados en base a convenios internacionales. NADIE ES DUEÑO DE LAS FRECUENCIAS; los Estados son administradores y los explotadores podrán ser tanto públicos como privados. De este modo, las diferencias están planteadas claramente entre los K y el bolivariano.

Todos lo gritos del matrimonio contra los medios serán pura espuma en tanto y en cuanto no avancen con medidas concretas como, por ejemplo, el impulso de una nueva ley de Radiodifusión mientras la actual sigue vivita y coleando como lo hace desde aquel día (de principios de los 80) que la promulgó la dictadura genocida y facinerosa que gobernó la Argentina desde el 76 hasta el 83.

Un Observatorio para evaluar los contenidos eventualmente discriminatorios emitidos por los medios no hace más que eso, espuma.

Un abrazo grande.
Tu amigo Xxxxx Xxxxxxxx

sábado, 5 de abril de 2008

¿Qué es un pequeño productor del campo argentino?


Les propongo esta nota de Alfredo Zaiat en Página/12 como aporte para tratar de entender qué pasó y que pasa en el mundo rural argentino.

No sería bueno que nos quedemos sólo con las imagenes de los piquetes del campo y con las marchas de los ultra-k a Plaza de Mayo que nos mostró la televisión.

Algo más pasó durante el paro del campo.

Y todavía está pasando.
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Pequeño productor

Gran parte de los pequeños productores del núcleo rico de la pampa húmeda tiene comportamientos similares a los de la clase media urbana. Aspira a poseer el status de vida de hacendados y a la vez trata de imitar pautas de consumo de la clase acomodada. Expresa terror de retroceder en esa escalera de ascenso social y por eso a veces reacciona con virulencia hacia los integrantes del escalón inferior y también hacia el Estado. Pero igualmente quiere y exige que ese Estado lo proteja. Con sus contradicciones a cuesta, se siente acechado y defiende su porción del capital frente a los enemigos que supone que lo rodean. Tiene lo mejor y lo peor de la clase media emprendedora y quejosa. En general, el problema es que por la forma en que ha construido su conciencia de clase y la consiguiente ubicación en el mundo económico confunde muchas veces la trinchera. En esas oportunidades se vuelven reaccionarios y conservadores, instancia que los grandes aprovechan para ponerlos al frente de sus propios reclamos que, por esa peculiar alianza, pasan a ser compartidos, aunque los ganadores terminarán siendo los mismos de siempre.

Es cierto que no ha habido interlocutores del Gobierno sagaces de interpretar las necesidades de esos pequeños productores de la pampa húmeda, que son privilegiados en relación con sus pares de otras áreas agrícolas y de otras producciones no tan rentables. Pero tampoco es sencillo construir esos puentes cuando los intereses de los grandes jugadores del negocio agropecuario pasan a estar representados por los pequeños. La soja ha sido el poroto aglutinador de realidades económicas distintas. El extraordinario aumento del precio internacional de esa oleaginosa junto a la aplicación de un paquete tecnológico sencillo (siembra directa y glifosato) provocaron el nacimiento de varios barones de la soja, que desplazaron del trabajo de la tierra a pequeños productores mediante el arrendamiento. Esos chacareros se transformaron en rentistas. Los que no alquilaron el campo se volcaron por imitación a la soja, relegando otras producciones, como la lechería y la ganadería, entre las principales pero no únicas.

La reacción desproporcionada de un sector del campo estuvo en correlación con la desproporción de la renta que ofrece la soja respecto de otras producciones agropecuarias. El esquema de retenciones móviles apuntó al núcleo de mayor creación y concentración de riquezas de los últimos años, lo que expone la dificultad existente para avanzar sobre grupos de poder. Esta intervención del Estado para alertar sobre el proceso acelerado de sojización ha sido muy tarde, aunque de todos modos imprescindible por varias razones, siendo una de ellas la supervivencia de los pequeños productores. Esa injerencia vía retenciones móviles debería haberse realizado hace un par de años. Y apoyada por los pequeños productores, aunque parezca descabellado teniendo en cuenta las pasiones expresadas en las últimas tres semanas. El reclamo exitoso de recibir compensaciones por el aumento adicional de retenciones para recuperar la rentabilidad previa, aspecto destacado por el ministro Martín Lousteau y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ha sido un retroceso en el moroso tránsito de frenar la peligrosa tendencia al monocultivo. La historia ofrece muchos ejemplos de la extrema vulnerabilidad de países que depositaron su suerte a una sola ficha. Un gobierno tiene que tener la capacidad de comunicar e implementar esa estrategia de mediano y largo plazo frente a las ambiciones de corto del mundo agrario.

La necesaria política de promoción y protección para el pequeño productor no pasa por una serie de compensaciones para que siga en la soja, sino que debería haber una estrategia más elaborada que incluya apoyo para diversificar su producción, incrementar la productividad lechera y ganadera, acceder a financiamiento y a nuevas tecnologías. Las indispensables retenciones móviles son apenas un paso para frenar la sojización. Existen medidas aún más audaces en ese objetivo, como subsidios para que no se siembra soja, fijar límites de hectáreas de arrendamiento para cultivar soja por parte los grandes grupos económicos, inversores especulativos y pool de siembra, establecer impuestos específicos para los excedentes de soja a partir de determinar cuotas de producción, como hacen los países europeos y Estados Unidos, que piensan una política agropecuaria como parte de una de desarrollo global.

En estos días en los que la figura del pequeño productor ha pasado a ocupar el centro de la escena del conflicto, la definición de quienes integran esa categoría no es tan clara. Ni para los funcionarios que prometieron compensarlos ni para los propios dirigentes del sector. En un documento de trabajo del Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios, Revisión del concepto de ruralidad en la Argentina y alternativas posibles para su redefinición, los investigadores Hortensia Castro y Carlos Reboratti señalan en sus conclusiones que “la problemática de la medición de la ruralidad es evidente en el contexto actual de los cambios y modificaciones que tienen lugar en el medio rural de la Argentina. Por un lado, contamos con una definición de lo rural que se remonta a los primeros censos de población del siglo XIX, levemente mejorada y actualizada en censos posteriores. Por el otro, una gran cantidad de usuarios interesados y/o partícipes de lo que sucede en el mundo rural no utilizan o directamente desconocen la definición de rural, utilizando criterios propios, definidos en función de situaciones particulares y obviamente diferentes entre sí”.

La complejidad de la definición de qué es ser pequeño productor queda reflejada en los debates de investigadores preocupados por el tema. Uno de los documentos más riguroso y amplio al respecto es Los pequeños productores en la República Argentina. Importancia en la producción agropecuaria y en el empleo en base al Censo Nacional Agropecuario 2002, realizado por Edith S. de Obschatko, María del Pilar Foti y Marcela E. Román. Esa investigación publicada a mediados de 2006 plantea dimensionar el peso económico y laboral de ese sector, con un alto nivel de desagregación por regiones agroeconómicas, por provincias y por departamentos, para el total de pequeños productores y para distintos “tipos” dentro de ese universo. “Es la primera vez que se realiza en el país un estudio sobre la pequeña producción con propósitos tan abarcadores. Una estimación sistemática y de cobertura total de la participación de los pequeños productores en la producción y empleo agropecuarios”, explican las autoras. Para evitar discusiones estériles definen que “las explotaciones agropecuarias de pequeños productores son aquellas en las que el productor o socio trabaja directamente en la explotación y no emplea trabajadores no familiares remunerados permanentes”.

A partir de esa definición, uno de los tantos datos relevantes que surgen de ese estudio es que en 2002 (año del último Censo Agropecuario) se registraban 218.868 pequeños productores en todo el país, que significan dos tercios del total de explotaciones agropecuarias. Estos están divididos entre los más capitalizados (el 21 por ciento del total), los que viven principalmente de su explotación pero no logran evolucionar (27 por ciento) y los de menores recursos productivos, que no pueden vivir exclusivamente de su explotación (52 por ciento). La troika de investigadores aclara que ese dato no puede compararse estrictamente con el Censo de 1988. De todas maneras, señalan que, según otro estudio (de los investigadores González y Pagliettini, Facultad de Agronomía –UBA—, de 1996), con una definición bastante similar, registraron 245 mil de esas explotaciones en 1988, un 10,9 por ciento más que en el 2002.

No son tan pocos ni tantos abandonaron sus campos en los últimos veinte años. El desafío para el Gobierno es reconocerlos como un sujeto importante del sector, que representa el 14 por ciento del área de explotaciones agropecuarias, con medidas específicas de promoción. Mientras, el pequeño productor debería reconocer cuáles son sus intereses, sin confundirse con los de otros que no dudarán a la hora de elegir el bocado para saciar el apetito de pez grande.

viernes, 4 de abril de 2008

Para el Defensor del Pueblo, el peaje es clave para controlar el tránsito


La charla con Eduardo Mondino, Defensor del Pueblo de la Nación, fue en el marco de la imparable suba de las muertes en accidentes de tránsito.

La pasada Semana Santa dejó la impresion de que no sólo se puede parar la muerte con mensajes de texto recomendando manejar bien.

Es necesaria una política de seguridad vial, como la que promete la nueva ley del gobierno de Cristina, próxima a aprobarse en el Congreso.

Pero habrá que ver su aplicación y sus resultados.

De hecho, la Argentina tiene antecedentes de otros planes viales (como el de 2006 presentado por Néstor K) que cayeron en el olvido.
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La entrevista a Mondino la realizamos para diarioymedio.com.ar y acá va.

Frente al aumento imparable del número de muertes en accidentes de tránsito, ¿hay que declarar la emergencia vial?




¿Por qué a raiz de la tragedia del micro y el tren de Dolores resurgió el pedido de la Defensoría del Pueblo para que exista una autoridad única vial?




Las muertes en las rutas no constituyen un problema reciente. ¿Cómo fueron los cuatro años de gestión de Néstor Kirchner?




Mientras todos opinan, siguen las muertes en las rutas, ¿qué medidas de urgencia sugiere que se puedan aplicar?


jueves, 3 de abril de 2008

De negros y camisas negras



¿Qué es peor: decirle negro a Luis D´elía o decirle que es un camisa negra?

Lo primero denota racismo y discriminación. Lo segundo puede referirse el color de la camisa del piquetero K o bien a su actitud durante los cacerolazos porteños contra Cristina.

Si hablamos de lo segundo, la cuestión cobra una dimensión política profunda que remonta a épocas oscuras de la historia moderna.
En tiempos del fascismo europeo dos movimientos para-políticos fueron más que significativos.

Los camisas negras de Mussolini y los camisas pardas de Hitler.

Recuerden, lean, comparen y, si quieren, saquen algo en limpio.
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De Wikipedia, la enciclopedia libre

Los camisas negras o escuadristas (en italiano: camicie nere o squadristi),probablemente inspiradas por las camisas rojas de Garibaldi , eran los grupos paramilitares del fascismo italiano que funcionaron durante el periodo de entreguerras y hasta el final de la Segunda Guerra Mundial (conocido como Italia fascista). El término se aplicó a distintos grupos que imitaron el uniforme, como los blackshirts de la Unión Británica de Fascistas y los SS del partido nazi alemán.

Inspirados por los camisas rojas de Giuseppe Garibaldi, los camisas negras se organizaron por Benito Mussolini como el instrumento violento de su movimiento fascista. Sus dirigentes fundadores fueron intelectales nacionalistas, ex-oficiales del ejército, miembros del cuerpo especial Arditi y jóvenes terratenientes que se oponían a los sindicatos de obreros y campesinos del entorno rural. Sus métodos se hacían cada vez más violentos a medida que crecía el poder de Mussolini, y usaron la violencia, la intimidación y el asesinato contra sus oponentes políticos y sociales. Una de sus técnicas distintivas era obligar a beber aceite de ricino.

Su ethos y uniforme fueron imitados por otros que compartían la ideología fascista, como los nazis alemanes, que reservaron el negro para la guardia personal de Hitler (Schutzstaffel o SS) y eligieron las camisas pardas para las SA (Sturmabteilung), de función similar a las negras italianas. Sir Oswald Mosley eligió el negro para su British Union of Fascists (Unión Británica de Fascistas); William Dudley Pelley utilizó Silver Shirts (Camisas Plateadas) para la Silver Legion of America en los Estados Unidos; el integralismo brasileño de Plínio Salgado camisas verdes; la Falange Española de José Antonio Primo de Rivera camisas azules; con el mismo color en Irlanda las Blueshirts de Eoin O'Duffy y su Army Comrades Association, los Blueshirts del canadiense Canadian National Socialist Unity Party), los franceses de Solidarité Française y del Parti Franciste, y los chinos de la Sociedad de las Camisas Azules; en México hubo un movimiento de camisas doradas.

Historia

Los camisas negras se establecieron como squadristi en 1919 y llegaron a ser unos 200,000 durante la Marcha sobre Roma 27-29 de octubre de 1922. En 1922 los squadristi se reorganizaron como milizia y formaron numerosas bandiere. El 1 de febrero de 1923 se redenominaron Milizia Volontaria per la Sicurezza Nazionale, o MVSN (Milicia Voluntaria para la Seguridad Nacional), que funcionó hasta el armisticio italiano en 1943. La República de Saló, último territorio fascista en el norte de Italia ocupada por Alemania, reformó el MVSN redenominándolo Guardia Nazionale Repubblicana (Guardia Nacional Republicana, GNR).

Organización básica

Los términos usados no son traducibles por términos comunes en los ejércitos europeos.

Zona (Zona) = división militar
Legione (Legión) = regimiento, cada legione era una unidad de milicia que consistía en un pequeño cuadro activo y una gran reserva de voluntarios civiles.
Coorte (Cohorte) = batallón
Centuria (Centuria) = compañía militar
Manipolo (Manípulo)= pelotón
Squadra (Escuadra) = escuadrón

Estas unidades se subordinaban con un principio triangular:
3 squadre = 1 manipolo
3 manipoli = 1 centuria
3 centurie = 1 coorte
3 coorti = 1 legione
3 legioni = 1 divisioni , o bien
3 or more legioni = 1 zona

Organización territorial

La organización original del MVSN consistía en 15 zonas que controlaban 133 legiones (una por provincia) de tres cohortes cada una y un Grupo Independiente que controlaba 10 legiones. En 1929 se reorganizó en cuatro raggruppamenti, y en octubre de 1936 se volvió a reorganizar en 14 zonas sobre 133 legiones con dos cohortes cada una, una de hombres entre 21 y 36 años y otra de mayores de 55, más las unidades especiales de Roma, de la Isla de Ponza y los Moschettieri del Duce de uniforme negro, que actuaban de guardia de Mussolini, la Milicia Albanesa (cuatro legiones) y la Milicia Colonial del MVSN en África con siete legiones.
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Sturmabteilung
De Wikipedia, la enciclopedia libre

Las Sturmabteilung o SA (que se puede traducir por «tropas de asalto») funcionó como una organización paramilitar del NSDAP, el partido nazi alemán. A los hombres de las SA se les conocía como «camisas pardas», por el color de su uniforme y para distinguirlos de las SS, que llevaban uniformes negros, al igual que los camisas negras italianos. Se eligieron las camisas pardas como uniforme para la SA porque un lote de ellas salía muy barato tras la Primera Guerra Mundial, ya que se habían fabricado muchas para las tropas alemanas en África.

Las SA fueron el primer grupo paramilitar nazi que desarrolló títulos y rangos pseudomilitares para sus miembros; posteriormente, los rangos de las SA fueron adoptados también por otros grupos del Partido Nazi. Las SA jugaron un importante papel en el ascenso al poder de Adolf Hitler en los años 30, hasta que fueron completamente reemplazadas por las SS.
El término Sturmabteilung viene originalmente de las tropas de asalto especializadas que utilizó Alemania en 1918 durante la Primera Guerra Mundial de acuerdo con las tácticas de infiltración desarrolladas por el general Hutier.

En el otoño de 1920, Hitler creó el Ordnungsdienst (servicio de orden), un cuerpo de musculosos ex-soldados con la función de proteger las conferencias, discursos y reuniones del Partido Nazi de los socialdemócratas o de los comunistas y de mantener el orden en los mismos.

El 4 de noviembre de 1921, el NSDAP realizó un mitin público en Munich al que asistieron gran cantidad de personas. Después de que Hitler hablase durante algún tiempo, la euforia de los presentes hizo necesaria la actuación de las "fuerzas de orden" creadas precedentemente. Después de este mitin, el servicio pasó a llamarse oficialmente SA bajo las órdenes de Ernst Röhm. La importancia de las SA aumentó dentro de la estructura de poder Nazi, llegando a estar integrada por cientos de miles de miembros. En 1922, el NSDAP fundó la Jugendbund, una sección para jóvenes de entre 14 y 18 años. La sucesora de esta sección, las Juventudes Hitlerianas, permaneció bajo el mandato de las SA hasta mayo de 1932.

Desde abril de 1924 hasta febrero de 1925, las SA se ocultaron bajo el nombre de Frontbann para evitar la prohibición temporal del partido Nazi. Las SA llevaron acabo numerosos actos de violencia contra varios grupos socialistas durante los años 20, normalmente en pequeñas peleas callejeras llamadas Zusammenstöße («colisiones»).

Conflictos con otras organizaciones

Después de que Hitler llegase al poder en 1933, los miembros de las SA comenzaron a estar ansiosos de poder y se vieron a sí mismos como los sustitutos del ejército alemán. Esto enfadó al ejército regular, la Reichswehr, que ya estaba resentido con el partido nazi y que consideraba a las SA como «la escoria parda». Esto también causó tensión entre algunos líderes del partido que veían el creciente poder de Röhm como una amenaza para sus ambiciones personales. Las SA comenzaron a ser consideradas como una organización radical y peligrosa desde que adoptó como práctica jurar lealtad a los comandantes locales antes que a Hitler o al partido Nazi. La principal causa de la creación de las SS fue restringir el poder de los camisas pardas y sus líderes.
Algunos oficiales Nazis, incluido Himmler, falsearon un dossier sugiriendo que los franceses habían pagado a Röhm una cierta cantidad de dinero para llevar a cabo un golpe contra Hitler. Primeramente Hitler no se lo creyó, pero era consciente de que las SA podrían eliminarle si quisieran. Röhm no era popular en el partido debido a su ambición y a su abierta homosexualidad.

La mayoría de esos conflictos internos se basaban en rivalidades personales, pero existían también conflictos económicos entre la Gestapo y las SA. Los miembros de la Gestapo venían generalmente de la clase media, mientras que las SA estaban compuestas por desempleados y gente de la clase trabajadora. Por esta razón, las SA eran más radicales que la Gestapo y habían participado en huelgas y actividades anticapitalistas, colaborando ocasionalmente con los comunistas, para alarma de muchos partidarios nazis. Era más común, sin embargo, que estas dos facciones se enfrentasen en peleas callejeras. En estas reyertas ambos bandos llevaban armas fabricadas por ellos mismos.

Finalmente, la presión existente hizo que Hitler ordenase la ejecución de los dirigentes de las SA, que tuvo lugar en la noche del 30 de junio al 1 de julio de 1934, conocida como la noche de los cuchillos largos. Viktor Lutze pasó a ser el nuevo líder de las SA y la organización fue pronto marginada del poder Nazi en favor de las SS. Esto hizo que las SA pasasen a ser insignificantes.
Las SA permanecieron activas hasta el final de la guerra, pero lo único relevante llevado a cabo por la organización después de 1934 fue la Kristallnacht, o «Noche de los cristales rotos», en la que varias unidades de las SS y de las SA organizaron importantes revueltas contra los judíos, destruyendo comercios y sinagogas.

Máximas de las SA

«Solo se puede acabar con el terror mediante el terror»
«Toda oposición ha de ser aplastada»

"Cría cuervos..."


La Facultad de Ciencias Sociales de la UBA decidió pronunciarse, y en muy duros términos, sobre la cobertura que los medios de comunicación dieron al conflicto del gobierno con el campo.

En esa facultad se dicta la carrera de Ciencias de la Comunicación, lugar del que salieron algunos (no todos) de los periodistas que dieron cobertura mediática a los piquetes, a las marchas y los cacerolazos.

Es un debate más que interesante.

Para Sociales, hay responsabilidades de los cronistas (sobre todo de sus superiores) por haber ejercido actos de discriminación a través de sus dichos y comentarios

Pero también consideran que debe haber límites de parte del Estado por el trabajo de los medios de comunicación, en general.

Ahí va el comunicado
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Buenos Aires, 1 de abril de 2008.

VISTO, la actuación de la mayoría de los medios de comunicación con motivo de la cobertura del lock out planteado por los productores agropecuarios; y

CONSIDERANDO, que los medios de comunicación son mayoritariamente empresas configuradas como sociedades comerciales que aún cuando desarrollen una actividad comercial lícita, cabe reclamárseles responsabilidad ética y función social distintivas.

Que aquello con lo que trabajan y construyen sus agendas son mensajes en los que las palabras y las imágenes pesan de modo extraordinario en los que las informaciones, opiniones, puntos de vista, recortes de la realidad, son todas de una indudable y creciente influencia social y política;

Que el reconocimiento al derecho a la información como derecho humano importa garantizar no sólo la libertad de expresión sin censura previa por los propietarios de los medios de comunicación y los periodistas , sino también y fundamentalmente los derechos de quienes reciben informaciones y opiniones como un derecho humano esencial de contenido individual y social de doble vía;

Que, en durante el tratamiento periodístico de los hechos vinculados al lock out de la actividad agrícola-ganadera, han existido expresiones de periodistas – no corregidas ni enmendadas por colegas del propio medio o sus superiores – que lejos de importar afirmaciones de hechos o apreciaciones opinables, llenan de vergüenza e indignación por sus contenidos clasistas y racistas, y por la supina ignorancia que revelan;

Que el público de los medios ha recibido muestras inadmisibles de trato discriminatorio de los actores sociales según su capacidad económica o su pertenencia de clase ante formas similares de reclamo de derechos;

Que la gran bonanza económica que vive la producción agropecuaria pos devaluación ha generado un mercado publicitario extraordinario para los medios de comunicación, verificada por la proliferación de espacios dedicados a la información rural, no debería influir explícitamente en la línea editorial de los distintos medios, sin perjuicio de que sería hacer conocer al público de modo ostensible el listado y compromiso económico aportado por los anunciantes.;

Que ha sido notoria la ausencia de contrastes en las posiciones dadas a conocer en los medios sobre las medidas de las cuatro entidades que las convocaron así como sobre sus causas y consecuencias.

Que ello pone de manifiesto, en particular para los medios audiovisuales una constatación empírica de la necesidad de la sanción de una ley democrática de radiodifusión que garantice los derechos del público a acceder a información plural, lo que conlleva la existencia de medidas tendientes a controlar los procesos de concentración mediática y de maniobras de monopolio informativo;

Que aunque en este contexto hace difícil para los hombres de prensa hacer oír sus voces cuando no comparten las líneas editoriales, ello nunca puede suponer la admisión de expresiones discriminatorias como naturales a la profesión y respetuosas de las líneas éticas de la misma.

Que ocurre lo propio, y es igualmente preocupante, respecto a la carencia de comunicaciones públicas de los medios que pongan de manifiesto preocupación por los dichos discriminatorios de quienes actúan por sus cámaras, micrófonos o páginas.

Que los propios periodistas, a través de sus diversas organizaciones, deben hacer públicas sus reflexiones ante actitudes antidemocráticas o discriminatorias de sus colegas y los medios de comunicación;

Que existen organismos del Estado que están facultados para aplicar sanciones o hacer públicas sus consideraciones respecto de quienes cometen acciones discriminatorias

Que para nuestra Facultad, que alberga a la Carrera de Ciencias de la Comunicación, los medios de comunicación y la actividad de los periodistas profesionales constituyen dos de sus principales objetos de estudio;

EL CONSEJO DIRECTIVO DE LA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES

RESUELVE:

Artículo 1º- Expresar el repudio a las expresiones discriminatorias a las que hemos asistido con motivo del conflicto provocado por el lock out de los productores agropecuarios, tanto por las referencias de clase o por invocar el color de la piel o la situación social.

Artículo 2º- Exhortar al Comité Federal de Radiodifusión (COMFER) para que en el ámbito de sus facultades:


a) realice campañas por vía de la utilización de espacios para la difusión de cuestiones de interés público (art. 72 Ley 22.285) que pongan en conocimiento de la comunidad argentina la existencia de reglas antidiscriminatorias


b) Proceda a realizar las actividades previstas en la Propuesta Nº 208 del Plan Nacional contra la Discriminación, aprobado mediante el Decreto Nº 1086/05 por medio del Observatorio Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión, y de acuerdo a sus objetivos, en los espacios referidos en el punto anterior publique el seguimiento de los contenidos de las emisiones de radio y televisión referidas en los considerandos y difunda las conclusiones respectivas.


c) Realice las investigaciones del caso a fin de dirimir si durante dichas coberturas se han dado a la difusión pública expresiones de contenido antidemocrático o de cuestionamiento a la vigencia del estado de derecho.


Artículo 3º- Invitar a la distintas organizaciones de periodistas profesionales a que realicen un llamado de atención a sus afiliados y socios respecto de las faltas éticas graves que se han cometido durante la cobertura de las manifestaciones derivadas del conflicto por la renta agraria. Como así también a que convoquen al ejercicio responsable en el tratamiento de la información.

Artículo 4º- De forma.

miércoles, 2 de abril de 2008

¡Che! ¡Paisano! ´cuchá el consejo del Che


Mi amigo el profesor Pablo Bonafina, desde su portal Filosofía Nueva, hace un aporte más que interesante en el marco de los conflictos sociales.

Se remitió al pensamiento de la Revolución Cubana para traer al presente y refrescar (por si a alguien le hace falta) el pensamiento de Ernesto "Che" Guevara.

¿Será un consejo válido para los muchachos del campo argentino?

Claro, para el comandante la revolución empieza desde el campo. Je, je.
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PRINCIPIOS GENERALES DE LA LUCHA GUERRILLERA

Por Ernesto Guevara Lynch de la Serna


La victoria armada del pueblo cubano sobre la dictadura batistiana ha sido, además del triunfo épico recogido por los noticieros del mundo entero, un modificador de viejos dogmas sobre la conducta de las masas populares de la América Latina, demostrando palpablemente la capacidad del pueblo para liberarse de un gobierno que lo atenaza, a través de la lucha guerrillera.

Consideramos que tres aportaciones fundamentales hizo la Revolución cubana a la mecánica de los movimientos revolucionarios en América, son ellas:

1. Las fuerzas populares pueden ganar una guerra contra el ejército.

2. No siempre hay que esperar a que se den todas las condiciones para la revolución; el foco insurreccional puede crearlas.

3. En la América subdesarrollada el terreno de la lucha armada debe ser fundamentalmente el campo.

De estas tres aportaciones, las dos primeras luchan contra la actitud quietista de revolucionarios o seudorrevolucionarios que se refugian, y refugian su inactividad, en el pretexto de que contra el ejército profesional nada se puede hacer, y algunos otros que se sientan a esperar a que, en una forma mecánica, se den todas las condiciones objetivas y subjetivas necesarias, sin preocuparse de acelerarlas. Claro como resulta hoy para todo el mundo, estas dos verdades indubitables fueron antes discutidas en Cuba y probablemente sean discutidas en América también.

Naturalmente, cuando se habla de las condiciones para la revolución no se puede pensar que todas ellas se vayan a crear por el impulso dado a las mismas por el foco guerrillero. Hay que considerar siempre que existe un mínimo de necesidades que hagan factible el establecimiento y consolidación del primer foco. Es decir, es necesario demostrar claramente ante el pueblo la imposibilidad de mantener la lucha por las reivindicaciones sociales dentro del plano de la contienda cívica. Precisamente, la paz es rota por las fuerzas opresoras que se mantienen en el poder contra el derecho establecido.

En estas condiciones, el descontento popular va tomando formas y proyecciones cada vez más afirmativas y un estado de resistencia que cristaliza en un momento dado en el brote de lucha provocado inicialmente por la actitud de las autoridades.

Donde un gobierno haya subido al poder por alguna forma de consulta popular, fraudulenta o no, y se mantenga al menos una apariencia de legalidad constitucional, el brote guerrillero es imposible de producir por no haberse agotado las posibilidades de la lucha cívica.

El tercer aporte es fundamentalmente de índole estratégica y debe ser una llamada de atención a quienes pretenden con criterios dogmáticos centrar la lucha de las masas en los movimientos de las ciudades, olvidando totalmente la inmensa participación de la gente del campo en la vida de todos los países subdesarrollados de América. No es que se desprecie las luchas de masas obreras organizadas, simplemente se analiza con criterio realista las posibilidades, en las condiciones difíciles de la lucha armada, donde las garantías que suelen adornar nuestras constituciones están suspendidas o ignoradas. En estas condiciones los movimientos obreros deben hacerse clandestinos, sin armas, en la ilegalidad y arrastrando peligros enormes; no es tan difícil la situación en campo abierto, apoyados los habitantes por la guerrilla armada y en lugares donde las fuerzas represivas no pueden llegar.

Independientemente de que después hagamos un cuidadoso análisis, estas tres conclusiones que se desprenden de la experiencia revolucionaria cubana las apuntamos hoy a la cabeza de este trabajo por considerarlas nuestro aporte fundamental.

La guerra de guerrilla, base de la lucha de un pueblo por redimirse, tiene diversas características, facetas distintas, aun cuando exista siempre la misma voluntad esencial de liberación. Es obvio, y los tratadistas sobre el tema lo han dicho sobradamente, que la guerra responde a una determinada serie de leyes científicas, y quien quiera que vaya contra ellas, irá a la derrota. La guerra de guerrillas, como fase de la misma, debe regirse por todas ellas; pero por su aspecto especial, tiene, además, una serie de leyes accesorias que es preciso seguir para llevarla hacia adelante. Es natural que las condiciones geográficas y sociales de cada país determinen el modo y las formas peculiares que adoptará la guerra de guerrillas, pero sus leyes esenciales tienen vigencia para cualquier lucha de este tipo.

Encontrar las bases en que se apoya este tipo de lucha, las reglas a seguir por los pueblos que buscan su liberación; teorizar lo hecho, estructurar y generalizar esta experiencia para el aprovechamiento de otros, es nuestra tarea del momento.

Lo primero que hay que establecer es quiénes son los combatientes en una guerra de guerrillas. De un lado tenemos el núcleo opresor y su agente, el ejército profesional, bien armado y disciplinado, que, en muchos casos, puede contar con el apoyo extranjero y el de pequeños núcleos burocráticos, paniaguados al servicio de ese núcleo opresor. Del otro, la población de la nación o región de que se trate. Es importante destacar que la lucha guerrillera es una lucha de masas, es una lucha de pueblo: la guerrilla, como núcleo armado, es la vanguardia combatiente del mismo, su gran fuerza radica en la masa de la población. No debe considerarse a la guerrilla numéricamente inferior al ejército contra el cual combate, aunque sea inferior su potencia de fuego. Por esto es preciso acudir a la guerra de guerrillas cuando se tiene junto a sí un núcleo mayoritario y para defenderse de la opresión un número infinitamente menor de armas.

El guerrillero cuenta, entonces, con todo el apoyo de la población del lugar. Es una cualidad sine qua non. Y se ve muy claro, tomando como ejemplo gavillas de bandoleros que operan en una región; tienen todas las características del ejército guerrillero: homogeneidad, respeto al jefe, valentía, conocimiento del terreno, y muchas veces, hasta cabal apreciación de la táctica a emplear. Falta sólo el apoyo del pueblo; e inevitablemente estas gavillas son detenidas o exterminadas por la fuerza pública.

Analizado el modo operacional de la guerrilla, su forma de lucha y comprendiendo su base de masas sólo nos resta preguntar: ¿por qué lucha el guerrillero? Tenemos que llegar a la conclusión inevitable de que el guerrillero es un reformador social, que empuña las armas respondiendo a la protesta airada del pueblo contra sus opresores y que lucha por cambiar el régimen social que mantiene a todos sus hermanos desarmados en el oprobio o la miseria. Se lanza contra las condiciones especiales de la institucionalidad de un momento dado y se dedica a romper, con todo el vigor que las circunstancias permitan, los moldes de esa institucionalidad. Cuando analicemos más a fondo la táctica de guerra de guerrillas, veremos que el guerrillero debe tener un conocimiento cabal del terreno que pisa, sus trillos de acceso y escape, posibilidades de maniobrar con rapidez, apoyo del pueblo, naturalmente y lugares donde esconderse. Todo esto indica que el guerrillero ejercerá su acción en lugares agrestes y poco poblados, y en estos parajes, la lucha del pueblo por sus reivindicaciones se sitúa preferentemente y, hasta casi exclusivamente, en el plano del cambio de la composición social de la tenencia de la tierra, es decir, el guerrillero es, ante todo, un revolucionario agrario. Interpreta los deseos de la gran masa campesina de ser dueña de la tierra, dueña de sus medios de producción, de sus animales, de todo aquello que ha anhelado durante años, de lo que constituye su vida y constituirá también su cementerio.

Para la corriente interpretación de la guerra de guerrillas debe establecerse que hay dos tipos diferentes, uno de los cuales, el de ser una forma de lucha complementaria a la de los grandes ejércitos regulares tal como el caso de las guerrillas ukranianas en la Unión Soviética, no interesa para este análisis. Nos interesa el caso de un grupo armado que va progresando en la lucha contra el poder constituido, sea colonial o no, que se establece como base única y que va progresando en los medios rurales. En todos estos casos, cualquiera que sea la estructura ideológica que anime la lucha, la base económica está dada por la aspiración a la tenencia de la tierra.

La China de Mao se inicia como un brote de los núcleos obreros del Sur que es derrotado y casi aniquilado. Solamente se estabiliza e inicia su marcha ascendente cuando después de la gran marcha del Yenán se asienta en territorios rurales y coloca como base de reivindicaciones la reforma agraria. La lucha de Ho Chi Minh en Indochina se basa en los campesinos arroceros oprimidos por el yugo colonial francés y con esa fuerza va progresando hasta derrotar a los colonialistas. En ambos casos hay un paréntesis de guerra patriótica contra el invasor japonés, pero no se desvanece la base económica de lucha por la tierra. En el caso de Argelia, la gran idea del nacionalismo árabe tiene su réplica económica en el usufructo de la casi totalidad de las tierras laborables de Argelia por un millón de colonos franceses, y en algunos países como Puerto Rico, donde las condiciones particulares de la Isla no han permitido un brote guerrillero, el espíritu nacionalista herido en lo más profundo por la discriminación que se comete a diario contra ellos tiene como base la aspiración del campesino (aunque ya muchas veces esté proletarizado) por la tierra que le arrebata el invasor yanqui y esta misma idea central fue la que animaba, aunque en diferentes proyecciones, a los hacendados pequeños, campesinos y esclavos de las haciendas orientales de Cuba que cerraron filas para defender juntos el derecho a la posesión de la tierra, durante la guerra de liberación de los 30 años.

Pese a características especiales que la convierten en un tipo de guerra, y teniendo en cuenta las posibilidades de desarrollo de la guerra de guerrillas, que se transforma, con el aumento de la potencialidad del núcleo operante en una guerra de posiciones, debe considerarse que este tipo de lucha es un embrión de la misma, un proyecto; las posibilidades de crecimiento de la guerrilla y de cambiar el tipo de pelea hasta llegar a una guerra convencional son tantas como las posibilidades de derrotar al enemigo en cada una de las distintas batallas, combates o escaramuzas que se libren. Por eso, un principio fundamental es que no se debe dar, de ninguna manera, batalla que no se gane, combate o escaramuza que no se gane. Hay una definición antipática que expresa: «el guerrillero es el jesuita de la guerra». Indica con esto una cualidad de alevosía, de sorpresa, de nocturnidad, que son evidentemente elementos esenciales de la lucha guerrillera. Es naturalmente, un jesuitismo especial impulsado por las circunstancias que obligan a tomar en algunos momentos una determinación diferente de las concepciones románticas y deportivas con que se nos pretende hacer creer que hace la guerra.

La guerra es siempre una lucha donde ambos contendientes tratan de aniquilar uno al otro. Recurrirán entonces a todas las triquiñuelas, a todos los trucos posibles, para conseguir este resultado, además de la fuerza. Las estrategias y las tácticas militares son la representación de las aspiraciones del grupo que analiza y del modo de llevar a cabo estas aspiraciones, y este modo contempla el aprovechamiento de todos los puntos débiles del enemigo. Desmenuzando, en una guerra de posiciones, la acción de cada pelotón de un gran núcleo de ejército, se observan las mismas características, en cuanto a la lucha individual, que las que se presentarán en la guerrilla. Hay alevosía, hay nocturnidad, hay sorpresa, y cuando no se producen, es porque es imposible tomar desprevenidos a quienes están enfrente vigilando. Pero como la guerrilla es una división de por sí, y como hay grandes zonas de terrenos no vigiladas por el enemigo, siempre se pueden realizar estas tareas de manera de asegurar la sorpresa, y es deber del guerrillero hacerlo.

«Muerde y huye» le llaman algunos despectivamente, y es exacto. Muerde y huye, espera, acecha, vuelve a morder y a huir y así sucesivamente, sin dar descanso al enemigo. Hay en todo esto, al parecer, una actitud negativa; esa actitud de retirada, de no dar combates frontales, sin embargo, todo es consecuente con la estrategia general de la guerra de guerrillas, que es igual en su fin último a la de una guerra cualquiera: lograr el triunfo, aniquilar al enemigo.

Queda bien establecido que la guerra de guerrillas es una fase de la guerra que no tiene de por sí oportunidades de lograr el triunfo, es además una de las fases primarias de la guerra y se irá desenvolviendo y desarrollando hasta que el Ejército Guerrillero, en su crecimiento constante, adquiera las características de un Ejército Regular. En ese momento estará listo para aplicar golpes definitivos al enemigo y acreditarse la victoria. El triunfo será siempre el producto de un Ejército Regular, aunque sus orígenes sean el de un Ejército Guerrillero.

Ahora bien, así como el general de una división no tiene que morir en una guerra moderna al frente de sus soldados, el guerrillero, que es general de sí mismo, no debe morir en cada batalla; está dispuesto a dar su vida, pero precisamente, la cualidad positiva de esta guerra de guerrillas es que cada uno de los guerrilleros está dispuesto a morir, no por defender un ideal sino por convertirlo en realidad. Esa es la base, la esencia de la lucha de guerrillas. El milagro por el cual un pequeño núcleo de hombres, vanguardia armada del gran núcleo popular que los apoya, viendo más allá del objetivo táctico inmediato, va decididamente a lograr un ideal, a establecer una sociedad nueva, a romper los viejos moldes de la antigua, a lograr, en definitiva, la justicia social por la que la lucha.

Consideradas así todas las palabras despectivas adquieren su verdadera grandeza, la grandeza del fin a que están destinadas, y conste que no se hablaba de medios retorcidos para llegar al fin; la actitud de lucha, esa actitud que no debe desmayar en ningún momento, es inflexibilidad frente a los grandes problemas del objetivo final, es también la grandeza del guerrillero...

De LA GUERRA DE GUERRILLAS, Cap. 1. En: http://biblioteca.filosofia.cu/
PROYECTO PENSAMIENTO CUBANO EN FORMATO ELECTRÓNICO.
Guevara de la Serna, Ernesto. La guerra de guerrillas.
La Habana: Editorial de Ciencias Sociales. 1972. Tomo 1. págs. 190.