domingo, 27 de julio de 2008

“¡Ni izquierdista ni derechistas, comunicacionistas!”

La designación de Sergio Massa como nuevo Jefe de Gabinete demostró que el matrimonio presidencial optó por una salida a la crisis política poco esperada y astutamente elegida. El enfrentamiento con las patronales del campo demostró que, entre otras cuestiones de gestión pública, lo bueno o malo que haya hecho el gobierno nacional en cuanto a políticas agrarias no fue bien comunicado. No se trata sólo de la comunicación hacia el conjunto de la población, sino hacia los actores particularmente alcanzados por políticas de estado. Un monólogo no deja de ser comunicativo, pero es de pobre utilidad para obtener información del otro. La pretendida redistribución del ingreso debió haber sido explicada en detalle mucho antes de haber avanzado con las retenciones móviles. Cuando se quiso hacer, ya era tarde: ni los perjudicados con la resolución 125, a la sazón los zares sojeros, ni los supuestos beneficiarios de la medida, los postergados de la distribución el ingreso, alcanzaron a comprender la decisión del gobierno.

La comunicación no es sólo hacer anuncios; es también entender antes qué manifiesta el interlocutor a ser alcanzado por decisiones de gobierno en el momento de toda saludable negociación previa. Esta ida y vuelta comunicativa no funcionó al pretender imponer las retenciones móviles. La Mesa de Enlace auto-constituida por la cuestión sojera fue emergente del desafiante paso al frente de los productores rurales dispuestos a no perder rentabilidad en el negocio exportador de granos, a manos de las retenciones móviles.

Pero no solamente no sonaron las alarmas del gobierno como para haberse adelantado a dicho desafío campestre. Tampoco hubo tacto para manejar la crisis; el todo o nada kirchnerista (todo un sello de Néstor K reflejado en las febriles y amarretas negociaciones parlamentarias) se estrelló con las espaldas anchas de los estancieros sojizados; la enérgica defensa de sus intereses particulares rápidamente se vio apoyada por el conjunto de los sectores socialmente acomodados de las grandes y medianas ciudades y por la desdibujada oposición política.

La comunicación es una deuda pendiente del kirchnerismo; el comunicar es un ejercicio poco practicado por los propios conductores del espacio político en el gobierno. El debate debe ir más allá de si Cristina gobierna por sus propias decisiones o por mandato de su marido. ¿Cuántos presidentes argentinos gobernaron al calor de los consejos llegados desde fuera de las fronteras del propio espacio político? El rol del Fondo Monetario y sus recetas neoliberales aplicadas en nuestro país explica bastante dicha dependencia.

Comunicar implica dialogar no sólo con palabras sino también mediante ideas, es decir, a través del debate ideológico. Ni Néstor ni Cristina se animaron a tanto desde que están en la cima del poder, Sólo discutieron en ese terreno con aquellos cuya proximidad era evidente. Mientras el rival que se enfrentó no puso en jaque a su proyecto no fue necesario tal debate ideológico con actores políticos y sociales un poco más retirados del anillo político kirchnerista. Pero las ambiciones sojeras mostraron las propias falencias del gobierno. Quedó en evidencia la insuficiencia de la búsqueda de nuevos aliados en la concepción de la política y en la comunión de ideas. Incluso el kirchnerismo no puede negar que vive como urgente la necesidad de contener a aquellos que, siendo aún parte del gobierno y del proyecto político, reniegan de una evidente falta de pluralidad participativa interna.

El desafío de la segunda presidencia kirchnerista es mostrar gestión también desde lo comunicativo. Siempre es conveniente el diálogo abierto de todo jefe de Estado con el periodismo. La conferencia de prensa es una práctica valiosa al momento de estar en contacto con los medios. Tanto gesto esquivo de los Kirchner a los formadores de la opinión publicada facilitó la constitución de un auténtico periodismo de alcoba tejido a partir de los silencios presidenciales.

Si el ex presidente y la actual mandataria abrieron las puertas de la residencia de Olivos contadas veces (y casi exclusivamente) a popes editorialistas de los medios masivos como Morales Solá y van der Kooy, ¿por qué esos diálogos terminaron publicándose como charlas del poder con terceros y anónimos interlocutores? ¿Por qué no el reportaje abierto y sincero, incluso con los medios no tan masivos? ¿No fue demasiada comida para semejantes fieras informativas?

Tal vez los silencios kirchneristas hayan servido convenientemente para ocultar sus verdaderas pretensiones políticas de negociación permanente a diestra y siniestra solapadas por una retórica pública, insuflada e incendiaria.

Si correr por izquierda y firmar por derecha fue el dogma no escrito del kirchnerismo desde el 2003, tal vez llegó el momento de buscar cierta cordura política e ideológica. No hay dudas de que dicho equilibrio entre cabeza, bolsillo y corazón sólo podrá ser alcanzado al calor de la coherencia entre discurso, negociación y gestión; todo por supuesto, regado del siempre necesario atributo “del estar comunicado”; algo que el flamante Jefe de Gabinete, Sergio Massa, supo hacer hábilmente como titular de la Anses y como fugaz intendente de Tigre.

No es cuestión de entregar a los medios de comunicación el privilegio de disponer abiertamente de todo el contenido que transmiten; también es necesario aportar la propia palabra del poder político. El canadiense Marshall McLuhan decía que, después de todo, “el medio es el mensaje” y, con tal advertencia, no es bueno otorgar mansamente dicho mensaje a medios cuya voracidad informativa impulsa a transmitir mediante aparentes contenidos periodísticamente objetivos sus más subjetivas ambiciones hegemónicas y codiciosas.

domingo, 20 de julio de 2008

Kirchnerismo y el volantazo para el cambio posible


El seis de julio pasado nos atrevimos a decir en este blog que el kirchnerismo DEBE iniciar una nueva fase política. Parece que no nos equivocamos, al menos en los trazos gruesos.

La ajustada victoria en Diputados y la derrota en el Senado no pueden esconderse tras argumentos vacíos, políticamente hablando. No se puede apuntar contra la deslealtad de diputados peronisas y de la centroizquierda parlamentaria en la Cámara Baja y arremeter contra la traición de Cobos en la Cámara Alta. El análisis debe ser más refinado.

Si hubo “defecciones” que provocaron el anticipado final del primer ciclo de Cristina en el poder, habrá que hurgar en las alianzas tejidas previamente. Si el kirchnerismo trabó esas alianzas con el cacicazgo de intendentes bonaerenses, si pactó con los gobernadores peronistas de servicios fáciles a cambio de billetes y si abroqueló a la patria sindical tras el proyecto político K, alguien quedó afuera. Y fue precisamente quien quedó relegado a un segundo plano dentro de la vereda oficialista, a la hora de la verdad.

No debe pasar desapercibido el poder de convocatoria que lograron mostrar en la calle numerosas agrupaciones sociales y movimientos políticos que fueron alentados desde sus orígenes por el propio matrimonio presidencial. Esos sectores fueron artífices del fallido intento de la transversalidad que Néstor Kirchner alentó con posterior desenlace liquidatorio. Fue luego la Concertación Plural la que retomó esos pasos constructivos de un nuevo espacio político, que apenas sirvió para que Cristina llegue a la presidencia. Pero esa alianza con radicales K terminó efectivamente defeccionando. Cobos fue la coronación de la traición.

Estos vaivenes aliancistas del kirchnerismo terminaron empujando a Néstor K a refugiarse en las estructuras del peronismo. Fue, como dice el tango, volver “a la casita de mis viejos”. Pero cuando llegó al viejo retoño, los padres políticos del partido ya habían fallecido. El hijo recién arribado quedó sólo en medio de un andamiaje partidario todavía sólido en lo que queda de él, pero de dudosa flexibilidad y proyección política para los tiempos que reinan y que se avecinan.

Parábolas aparte, la enorme pregunta es si Néstor Kirchner se equivocó al retornar al peronismo, como presidente del partido. Si el PJ sirvió para que Cristina llegue a la presidencia, ¿no estaba ya el objetivo cumplido?

Todo este recorrido no hizo más que frenar y desplazar del paisaje kirchnerista a las organizaciones incipientes que siguen pidiendo pista en la carrera por el armado de un espacio político nuevo, propio y por encima de las anquilosadas estructuras partidarias aún supervivientes de otros tiempos.

El célebre martes 17 de junio pasado, posterior a los cacerolazos clasemedista a favor de las patronales sojeras, Néstor arremetió públicamente con una inédita conferencia de prensa para convocar a la plaza del SÍ a la Democracia, que más bien resultó un Sí a Cristina acorralada por el lock out patronal y el ruido de las cacerolas urbanas de teflón. Ese mismo días, varios dirigentes sociales leales al oficialismo me transmitieron su fastidio por esa aparición pública del Pingüino junto a los caciques de la conducción peronista. A Néstor no le quedaba otra salida. La alternativa tendría que haberse concretada mucho tiempo antes. Si las organizaciones acompañaron sucesivamente las plazas del Sí a Cristina, las tropas peronistas aportadas por intendentes, gobernadores y sindicatos fueron en numérico descenso hasta mostrarse menos contundentes en la convocatoria del martes 15 de julio, frente al Congreso. El malestar con el Gobierno ventilado públicamente por intendentes como Espinoza de la Matanza y Curto de Tres de Febrero parecen ir en línea con ese desgano del peronismo callejero.

No hay que correr del análisis el hecho de que muchas de esas agrupaciones se componen de renegados dirigentes de la izquierda peronista. Sumados a ellos también existen distintas corrientes ideológicas afines, más la construcción propia del kirchnerismo de base. A este conglomerado K hay que aportarle el sindicalismo estatal embanderado tras la CTA, cuya personería gremial espera que los Kirchner otorguen sin más postergaciones.

Con todos estos condimentos, ¿es posible que el kirchnerismo fugue hacia una salida política auténtica de centroizquierda? Las posibilidades están; el resurgimiento y fortalecimiento de la clase media obrera urbana puede ser el público al cual dirigir y ofrecer esta propuesta pluripartidaria e ideológicamente compacta.

Estará en los Kirchner saber dar el gran paso. Si no, habrá que volver al viejo refugio del peronismo más rancio y conservador y tendrán que salir en pedido de auxilio a los radicales renegados del agónico partido centenario. Ambos socios ya mostraron las cartas durante el debate por las retenciones; ambos aliados defeccionaron (al decir de Cristina) pero más bien defecaron sobre el escenario de un nuevo país que el matrimonio presidencial intenta construir.

miércoles, 16 de julio de 2008

¿Marcha, marchita o marchota?



La agencia de noticas Paco Urondo se hizo eco de las serias sospechas sobre la manipulación de la cantidad de personas (o gente si apoya al cambio, viste!) que hicieron los medios de comunicación masivos.

Las dudas están planteadas.

No importa tanto si la patronal sojera llevó más o menos que el kirchnerismo.

Importa que no se mienta descaradamente sobre hechos que, hoy por hoy, interesan.

(Click acá para ir a la nota o click en la imagen)

Pero las criticas no termina acá.

El secretario de Extensión de la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo, Oscar Natalichio, realizó el siguiente trabajo sobre los cálculos para poder determinar cuántos fueron a escuchar a Néstor Kirchner y cuántos a los Jinetes Sojeros.

------------------------------------------------------

Los dos actos se desarrollaron ocupando una superficie total de 77.000 metros cuadrados.

Cada metro cuadrado puede ser ocupado, como promedio, por tres personas. Posiblemente 4 en los que se agolpan junto al palco, 3 en el medio y 2 en la parte más lejana, hasta donde se sientan en el suelo. Tres por m2 es una cantidad razonable. Prueba en tu casa y verás que es así.

Aceptando 3 personas por m2, los 77 mil m2 utilizados nos indican que participaron, como máximo, unas 231 mil personas. Son las que ayer se movilizaron en ambos actos, algo más de 200 mil.

Ahora trataremos de descifrar cuántas participaron del acto de Plaza Congreso y cuántas en el monumento a los españoles.

El acto de la avenida del Libertador ocupó 4 cuadras y media que redondeamos, para el cálculo, en cinco. La avenida posee un ancho de 50 metros. La superficie ocupada en de 50 metros de ancho por 500 metros de largo: 25 mil m2. A ello le debemos sumarle que, próximo al escenario se cubrió un espacio lateral de 50 metros de cada lado por otros 50 metros de fondo: 5 mil m2 más. Se llega así a 30.000 m2 con 3 personas cada m2 que hace un total de 90.000 concurrentes al acto de la oligarquía.

El acto de la Plaza Congreso ocupó el predio de las plazas, de 100 metros de ancho por 350 metros de largo: 35.000 m2. A ello debemos sumarle media cuadra de la avenida Entre Ríos hacia la calle Alsina y otra media cuadra de la avenida Callao hacia la calle Sarmiento: 1.500 m2 Y además agregar el trecho de la avenida de Mayo que va desde la calle San José hasta Lima (400 metros de largo por 20 de ancho) que estaba cubierta por los grandes sindicatos, entre ellos el de camioneros más las laterales de Rivadavia e Hipólito Yrigoyen: 10.500 m2 más. Se llega así a 47.000 m2 con 3 personas cada m2 que hace un total de 141.000 concurrentes al acto de defensa de la democracia.

Resumiendo:

Participación total: 231.000 personas. Al acto de la oligarquía 90 mil, al acto de defensa de la democracia 141.000.
Clarín informa que el acto oligárquico superó las 225 mil personas. Vos sacá tu propia conclusión.

Debo mencionar algunas particularidades:

Señalé superficies globales, los 77 mil m2, muy fáciles de comprobar, hasta las podés medir en un plano de cualquier guía.

No desconté los obstáculos, que existen, pero existen para ambos actos. Fuentes y monumentos en la Plaza y carriles anulados y en construcción en Libertador. Ellos pueden modificar un poco los cálculos pero no sustancialmente.

No incluí la enorme cantidad de personas que circuló por el acto del Congreso sin quedarse al mismo. Personas que no pertenecían ni a partidos ni a sindicatos y que pasaban a manifestar su apoyo. Fueron miles, por ello observables en las cuatro horas que llevó el acto desde su inicio. Aunque es difícil determinar cuántos miles fueron, sí se puede afirmar es que ese mismo fenómeno no se repitió en el acto de la oligarquía.

Un indicio de que lo que afirmé anteriormente es bastante real, mucha más gente en Congreso, lo da el hecho que la desmovilización del acto del Congreso llevó más de una hora y que la de Libertador menos de media hora, aunque cierto es que, en el acto de la oligarquía, muchos vivían ahí nomás.

Para mentir hay que ocultar y tergiversar la verdad, y eso es lo que hace el maestro del periodismo terrorista como lo es Clarín.

Clarín informa que el acto del “campo” convocó a más de 225 mil personas.
Clarín informa que la concurrencia del acto del “campo” triplicó la de Kirchner
Clarín muestra por Internet 12 fotos del acto de la oligarquía donde incluye dos de la multitud mostrando las dos primeras cuadras cercanas al palco.
Clarín muestra por Internet sólo 3 fotos del acto de la plaza Congreso y ninguna enfoca a la multitud, sólo al palco.


¿Querés calcular cuántas cuadras sería necesario cubrir para que en la ancha avenida del Libertador entraran 225 mil personas?

Cada cuadra, sin descontar nada, ofrece 5 mil metros cuadrados. A tres personas por m2, subidas incluso arriba de los árboles y de los semáforos, cada cuadra sería ocupada por 15 mil personas. Para que se junten 225 mil se requieren 15 cuadras). Y se ocuparon 5.

Esta gran mentira Clarín la puede imponer como verdad pues responde a los intereses de los grandes grupos económicos. ¿Y el canal oficial? Está muy ocupado en pasar dibujitos animados.

Para algunos puede no ser relevante señalar quién llevó más gente a los actos, pero no es irrelevante en absoluto señalar el poder siniestro de los medios y el nefasto papel que jugaron y van a seguir jugando en contra de la verdad y de la gente.

Oscar Natalichio
Secretario de Extensión
Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo
15 de julio de 2008

lunes, 14 de julio de 2008

"Pepito", el pistolero


Madre Mía!!

Lean esta transcripción del último editorial del oligo-intelectual de Pepe Eliaschev.

Seguimos recogiendo material como para entender a aquellos pocos que, aunque bastante pobremente, intentan ser los pensadores al servicio de la derecha argentina.

Lo que destaqué el tipografía grande será comentado al final del texto.
_______________________________________________

Que de nuevo Buenos Aires se haya convertido en esta semana tan determinante en el punto de encuentro de millares de personas, no debería tener nada de malo, no tendría que ser necesariamente un síntoma preocupante, toda vez que estamos acostumbrados a pensar que la Argentina –tras haber recuperado la normalidad democrática, hace ya casi 25 años- sigue drenando una necesidad de participación.

La pregunta que quiero proponerles, en todo caso, a pocas horas de que el campo y el Gobierno congreguen a dos respectivas muchedumbres, es si –efectivamente- lo que estamos viendo es participación en ambas partes, si esto que hoy en día escenifica a la Argentina es una auténtica gesta en pro de la democracia o, en cambio, lo que estamos viendo es, sencillamente, un simulacro.

Tengo para mí que la situación es infinitamente menos esperanzadora de lo que uno quisiera. El Gobierno vuelve a generar un parate nacional de proporciones con el pretexto de que se está defendiendo la democracia. Si uno le creyera –con la mejor buena voluntad- a Néstor Kirchner, el país está prácticamente al borde de un precipicio que lo llevaría a una “destitución” de las autoridades electas. Claro que para creer esta afirmación de Kirchner hay que tener una voluntad muy especial de rechazar todo pensamiento libre, o todo juicio pertinente y verdaderamente riguroso.

La Argentina no está al borde de un golpe de Estado, ni ahora ni lo estuvo hace dos meses. Tras las elecciones de octubre del año pasado, el Gobierno ha recuperado la plena convergencia de lo legítimo con lo legal. Recuerden que la sombra negra que acompañaba a Kirchner, más allá de la revalidación de las elecciones legislativas de 2005, era que había llegado a la presidencia de la Argentina con apenas el 22 % de los votos, superado incluso, en la primera vuelta, por Carlos Menem.

Esto no sucedió con Cristina Kirchner, y en consecuencia, aquella convergencia entre legalidad y legitimidad que se dio en octubre de 2007 sigue estando perfecta y completamente en su lugar.

La conclusión es obvia. Lo que ha sucedido es que el Gobierno ha pergeñado una auténtica mentira institucional, planteando una “destitución” que no existe, ni puede existir, no sólo porque no hay tal “destitución” -ni están dadas las condiciones para que ella se produzca-, sino porque el reclamo de millares de productores agropecuarios y millones de seres humanos que viven en diferentes ciudades y pueblos de la República no apunta a derrumbar a un Gobierno, ni a eliminar las instituciones democráticas –como sí sucedió en 1976, y sucedió en 1966, con la anuencia tácita del peronismo- sino que, en todo caso, apunta a derogar un esquema fiscal claramente confiscatorio.

Confundir esto con un golpe de Estado y convocar a la gente en defensa de la democracia, es una de las tantas patrañas, una de las tantas tergiversaciones, uno de los tantos simulacros que hace un Gobierno que dice tener un discurso progresista y de izquierda y, en definitiva, solamente prosigue con tenacidad y lealtad a sí mismo el discurso de la preservación del poder.

Más allá de esto, el panorama es claramente deprimente. Otra vez las calles llenas de gente, como si la única manera de gestionar una sociedad compleja como la argentina fuera a través de la eterna perpetuación de los viejos ritos: la plaza, la calle, el territorio, la demostración de fuerza.

Más allá de lo que suceda, e incluso al margen de la resolución del Senado este miércoles 16 de julio, lo cierto del caso es que con o sin retenciones, al día jueves el país tendrá que plantearse nuevamente y en serio si considera que vivir en democracia y suscitar el progreso social es esta algarada permanente de gente en la calle y aparatos que se benefician del apoyo político del Gobierno.

Kirchner y la Presidente han elegido, una vez más, el camino de la demagogia, el camino de la excitación emocional, un camino que por donde se lo mire, no tiene un desenlace esperanzador.

______________________________________________

El problema de estos marmotas intelectuales es que terminan por acabar con el concepto de buenos razonamientos, en función de su clara pertenencia ideológica-social.

"El Gobierno vuelve a generar un parate nacional de proporciones con el pretexto de que se está defendiendo la democracia"
  • ¿Alguien tiene el teléfono de Pepe? ¿Háganle un llamadito y díganle que cuando estuvo en Colombia se perdió el tristísimo espectáculo de la Argentina paralizada durante largos días por el lock-out de la patronal sojera.

"Lo que ha sucedido es que el Gobierno ha pergeñado una auténtica mentira institucional, planteando una “destitución” que no existe, ni puede existir, no sólo porque no hay tal “destitución” -ni están dadas las condiciones para que ella se produzca-, sino porque el reclamo de millares de productores agropecuarios y millones de seres humanos que viven en diferentes ciudades y pueblos de la República no apunta a derrumbar a un Gobierno, ni a eliminar las instituciones democráticas –como sí sucedió en 1976, y sucedió en 1966, con la anuencia tácita del peronismo- sino que, en todo caso, apunta a derogar un esquema fiscal claramente confiscatorio".

  • Sería bueno llamar a algún historiador de lo contemporáneo (podría ser Rapoport) para que le explique a Eliaschev que la caída de Alfonsín y de la de De la Rúa fueron verdaderos golpes de estado orientados por objetivos político-económicos. Alguien se atrevió a hablar de "golpe de mercado". Puede ser una definición próxima para comprender a ambos momentos. Estimar que ese estilo de golpismo se agotó con la última asonada contra Chupete sería, por lo menos aventurado, teniendo en cuenta la continuación de muchos elementos estructurales de la Argentina de entonces en la presente.

"... el panorama es claramente deprimente. Otra vez las calles llenas de gente, como si la única manera de gestionar una sociedad compleja como la argentina fuera a través de la eterna perpetuación de los viejos ritos: la plaza, la calle, el territorio, la demostración de fuerza."

  • ¡Pobre Pepe! ¡Lo deprimen las manifestaciones callejeras! ¿Habrá sentido lo mismo que sintió Borges cuando vio avanzar el aluvión zoológico del 45 por las calles de la europea Buenos Aires que plasmó en sus textos culturo-ologárquicos?

sábado, 12 de julio de 2008

La revolución gauchocrática: El lomo a 80 mangos


(click en la imagen para ir al link de la nota)

El gordito Upa se despachó con una como para que no queden dudas:

"... Y el que quiere comer lomo que lo pague 80 pesos el kilogramo, como pasa en Uruguay".

Buena frase para mostrarle a los caceroleros a quién apoyan cada vez que se dicen del lado del "campo".

No digan que no les avisamos, ¿eh?

jueves, 10 de julio de 2008

Aforismos sojizados


El Espacio Carta Abierta publicó hoy una serie de aforismos alusivos a los tiempos destituyentes que se viven gracias a la presión de la patronal sojera.

Para disfrutar y reflexionar!
__________________________________


-Ayer golpearon las puertas de los cuarteles; hoy llaman a losgerentes periodísticos-¿Te acordás, hermano, de las cacerolas chilenas del 73?

-¿Te acordás, hermano, de Chile del 73? Pararon los camioneros ytrajeron a Pinochet-Si hay que disolver el Congreso, ¿habría que disolver el campo?

-La tierra es de todos, igual que el aire, el fuego y el agua-Los milicos de ayer son los medios de comunicación de hoy

-Los medios son las fuerzas de ocupación en las cabezas; hoy labatalla es en la mente-¿Qué golpe están cocinando las cacerolas?

-La barbarie mediática construye conciencias reaccionarias-La batalla política es una batalla cultural

-¿Se puede luchar contra la pobreza de la mano de la Sociedad Rural?-Liberen la escarapela. Firmado: French y Beruti

-Lo destituyente es vaciar los hechos de su historia y la vida de susmemorias

-Los medios agitan miedos

-Leen a la ida el Martín Fierro y a la vuelta los consejos de Berlusconi

-Proclaman la dignidad y engordan las billeteras

-Derrotemos la Séptimo de Ganadería

-¡Apagá la tele!; ¡prendé la cabeza!

- Aborreced las bocas que predicen desgracias eternas. Rubén Darío.

lunes, 7 de julio de 2008

En busca de la noticia perdida

La Agencia de Noticias "Paco Urondo" publicó dos muy interesantes mapas de medios de comunicación que operan en la Argentina.

Uno en particular está realizado a partir de las empresas del multimedios Clarín.

(click en las imagenes para ampliarlas)



domingo, 6 de julio de 2008

Kirchnerismo, fase tres


El kirchnerismo tal como lo estamos viviendo acaba de entrar en una nueva etapa. Los tiempos políticos actuales, sumado a la coyuntura económica inestable a nivel internacional, con el agregado de los problemas propios de las cuentas internas, terminaron por pegar en las rodillas del gobierno de Cristina.

El conflicto tributario con la patronal sojera del campo argentino demostró que el estilo de gestión que Cristina quiso darle a su gobierno no dio resultado. Si su marido fue la primera fase del proyecto político que comparten, ella agotó rápidamente la segunda; y empieza obligadamente la tercera.

Mientras que Néstor K supo tejer una muy amplia red de acuerdos escritos y no escritos, los tiempos de Cristina eran, se creía, para administrar dicha telaraña de pactos. Si el ex presidente supo atar compromisos con poderosas estructuras políticas, sindicales, económicas y financieras, era para pasar a una segunda etapa del proyecto con un marco de certidumbre que evitara sobresaltos a la gestión de Cristina. Pero algo falló, algo no se tuvo en cuenta.

Durante casi cinco años, Néstor no precisó del debate interno en su espacio. Pero tampoco le interesó sostenerlo hacia afuera. La primera presidencia de los Kirchner fue políticamente introspectiva, con aisladas miradas hacia el afuera y con la sola intención de cooptar voluntades para el propio espacio. Con Cristina, el kirchnerismo pareció encaminarse hacia una apertura que permitiese bañar la política argentina con el ideario K. Fue un momento oportuno para pasar de la etapa estratégica del kirchnerismo a la fase de corte estadista.

Sin embargo, el encierro político terminó provocando serias fisuras al proyecto matrimonial. Todos los pactos alcanzados hasta marzo de este 2008 no alcanzaron para contener larvados intereses polítco-económicos que terminaron por hacerse sentir en las rutas del interior argentino y en una clase media claramente lejana a la vida político-democrática.

Es por ello que el espacio que aglutinan los Kirchner necesita abrir sus fronteras y extenderlas. No porque haya un interés personal de los que lo proponemos, sino porque el derrumbe de actual proyecto político anquilosado en el poder y amalgamado con la administración de Estado puede provocar una crisis política de alcance indeterminado. Y ese escenario no sería feliz para ninguno de los argentinos que pusimos el hombro para reconstruir institucionalmente nuestro país desde 1983 y a nivel político y económico desde 2002.

El primer signo positivo de cambio fue, precisamente, cuando hace unos viente días la Presidenta envió al Congreso el proyecto de retenciones móviles a la exportación sojera. Una decisión que ni se les hubiese ocurrido a los Kirchner el 11 de marzo pasado, cuando tomaron la decisión con la suficiente cuota de subestimación y ninguneo hacia los sectores económicos y financieros parados sobre el formidable negocio de la fiesta sojera.

El proyecto kirchnerista parece haber virado justo a tiempo. Hay espacio como para que el barco se reacomode en medio de la tormenta. Pero el nuevo rumbo a tomar debe demostrar que el espacio que supo construir Néstor y Cristina es mucho más flexible, amplio, plural y democrático, aún. Los tiempos actuales señalan a las claras que ante la avaricia sojera y la intolerancia cacerolera hay que pararse con excesivas convicciones democráticas; de esas que hacen creer al político que es más estadista que estratega, y que está más cerca del bronce que del barro.

jueves, 3 de julio de 2008

Haciendo sonar a Clarín


Este es el texto del mail que me llegó hoy.
¡Flor de campañita, amigazo!
____________________________
SOMOS GENTE COMÚN, COMO VOS, QUE TOMAMOS LA INICIATIVA...

EL DOMINGO 6 DE JULIO

NO COMPRAMOS CLARÍN!

ni entramos a su Web.

Por UN DÍA decidimos informarnos por otros medios.

La finalidad de esta protesta es mostrarle al grupo Clarín que queremos información objetiva y no que quiera modelar nuestro modo de pensar. Consideramos que la omnipotencia mediática que impone el grupo Clarín: no es sana para la pluralidad democrática.

SUMATE!!!y Difundilo!.