lunes, 24 de diciembre de 2007

¡Feliz tu Navidad!


¡Qué difícil encontrar frases oportunas para esta época!

Pero me quedo con ésta que transcribo en inglés y luego traduzco:


If men define situations as real, they are real in their consequences.

Si los hombres definen situaciones como reales, serán reales en sus consecuencias.


La frase pertenece a William I. Thomas, sociólogo estadounidense nacido en 1863.

La noción que aportó Thomas dentro de la sociología del conocimiento fue un valioso aporte al debate en torno a los objetos culturales que nos rodean y que muchas veces parecen de una manera para nosotros y de otra para los demás.

¿Qué será la Navidad? ¡Qué se yo!

Puede ser un encuentro familiar, una reunión de amigos, una excusa para escaparte de todo con tu pareja o simplemente puede ser una noche más.

Sabrán Uds. Puede haber regularidades; es decir que muchos pueden pensar que la Navidad es una determinada situación social ritualizada todos los años.

Pero no dejará de ser eso: una creencia multi-compartida por cientos, miles o millones.

En cuanto dejan de creer que es lo que es, será otra cosa o pasará al olvido.

¡Feliz Navidad para los que creen que esa fiesta es distinta a lo que dicen agencias de marketing!

¡Feliz Navidad a los que creen que es una fiesta en la que el regalo no es lo primero, sino lo último!

¡Feliz Navidad para los que la reivindican como una fiesta que sirve por el sólo hecho de ganarle una sonrisa a la vida, crean o no en Dios, Jesús o quien sea!

sábado, 22 de diciembre de 2007

¡¡¡Aguanten los ignorantes!!!


La vagancia volvió a ganarme.

El fin de año mezclado con cansancio, ansiedad, incertidumbre, interrogantes laborales, familiares y personales, son un cóctel ¡FATAL!

No importa, ya todo va a empeorar.

Si no fuera por los más chicos que nos rodean, el espíritu de las fiestas sería sólo un recuerdo de nuestra propia niñez.

Con esos tipitos, la llegada de la navidad y la despedida del año logran darnos algo de oxígeno espiritual.

Pese a que muchas veces nos cansa ser hermanos, padres o tíos de esos piojos, nunca debemos menospreciarlos.

Cuando los mirás a los ojos, te das cuenta de lo que fuimos, de lo que dejamos de ser.

Por eso, debemos tenerlos como ejemplo.

Si tan sólo recuperáramos algo de esa mirada inocente de los más chicos, alcanzaríamos a revivir esa etapa, la más mágica de nuestras vidas.

Esa etapa en la que no había dobleces, intrigas o traiciones.

Por eso, ¡Aguanten los pibes!

Con su inocencia y su bella ignorancia, son los más felices; como nuestros antecesores, aquellos que caminaron este mundo hace tantos años atrás.

Seguro que ellos eran más ignorantes, como lo somos en nuestros primeros años de vida; seguro que vivían al mundo con más preguntas que respuestas.

Habrá que ver qué preguntas se fueron respondiendo durante la larga historia humana; tal vez fueron despejadas las dudas menos importantes.

Tal vez en este presente siglo XXI que nos toca protagonizar quedamos con sólo algunas preguntas sin responder; pero seguro que son aquellas fundacionales de nuestra existencia, esas que como no pudimos desentrañar "nos siguen, pegando abajo", como dice Charly.